Un niño de Medellín que perdió el año escolar por causa de la pandemia, dado que sus bajos recursos económicos le impidieron asistir a las clases virtuales, no tenia internet y mucho menos un computador o un celular para hacer sus tareas, iba de casa en casa pidiendo a sus vecinos que le permitieran ver clases, pero esto no fue suficiente y reprobó. Su familia vive en una casa hecha con polisombra verde y si llueve se les moja todo, condiciones precarias.
A Édison Se le ocurrió hacer cuadros con cascaras de huevo para venderlos y ayudar a su familia y poder ahorrar para comprar un computador, llamo la atención de los medios de comunicación e inmediatamente publicaron su historia, fue así como desde Blanco Toro Gallery conocimos a Edison y pudimos compras sus cuadros. Obras de arte llenas de amor y buenas intenciones.



